miércoles 12 de agosto de 2009

"Tengo algo que decir"

Ahí esta la respuesta, no era un sueño ni realidad…

Un tal vez, un quizás, no sé…

¿Quieres saber algo? ¿Te importa si me excedo?...

Es que… sigo sin saber…

Pero… tengo algo que decir.

¿Sabes leer entre líneas?

Aún tenemos tiempo, no matemos esto con ansiedad…

Me gustaría saber algo antes, si es que no es molestia…

¿Te das cuenta que a veces damos vueltas alrededor de algo que queremos sin saber que es justamente eso lo que deseamos?

A veces me pasa eso, pero aún así no sé, ¿me recomiendas algo?, ¿un locólogo o psiquiatra tal vez?

Anhelo un sueño perfecto realizado en un día común, porque lo más sencillo se combina con lo imposible.

Prosigo…

Cristóbal Arrázola

Miércoles, 12 de agosto de 2009

01:48 hrs.

lunes 25 de mayo de 2009

“Sobresalto”


Con ardor en los labios presionó el gatillo. El humo a su alrededor nubló incluso sus oídos, no quería escuchar ni siquiera un suspiro.

Correr no era opción, llorar casi obligación. Pasmado y sin respirar, quieto y sin aliento, pensaba en reiterar el hecho pero en su propio cuerpo.

Un escape, un silencio… nada por delante.

Guiado por el deseo, inquieto por sentimientos, la angustia era inevitable, y el encierro ya un acierto.

Algún día, pensó cuando niño, sería un gran sujeto, con grandes bienes y buenos ternos, no pensaba que el destino le preparaba un desacierto, los bienes eran carencia y los ternos el pellejo.

Ya no vive con esperanzas, ya no quiere las andanzas, se conforma con no levantarse, con no salir al patio ni enfrentar a un choro con una lanza.

Dejó la luz para siempre, por un dedo que obedeció a un impulso, por una mente nublada, por unos ojos sin rumbo. Se conforma con murallas de sarro, con augurios de  libertad, con inodoros prendidos en hedores, con fierros raspados por desesperación.

Ya no recuerda como era su familia, ni los hijos que quizás tuvo, porque no tiene claro ni su mundo ni su existir, un encerrado vagabundo, casi un prófugo sin rumbo, su pasado ya no existe, ya ni quiere un presente, su futuro ya no sirve, sus ilusiones se apagaron y las culpas se pagaron.

 

 

Cristóbal Arrázola

Lunes, 25 de mayo de 2009.

09:27 hrs.

domingo 21 de septiembre de 2008

"Un tesoro latente"


Comprometido en un barco, cuyo capitán dice tener vellos color mar en su rostro. Comienza mi viaje en el término de la celebración de la patria de mi país. Pretendía conocer lugares nuevos de alguien que ya conocía, creo que fue así, un viaje increíble, que en algún momento pensé naufragar.

Creí que el recorrido ya era conocido, pero sorprendentemente el camino me enseño su cambio, que por lo demás era maravilloso.

No sé precisamente cual era mi objetivo al subirme al barco, pero entendí en el trayecto que no era necesario un esquema tan cuadrado, que dejarme llevar por la marea era lo ideal.

Me di cuenta en alta mar que sirenas me querían conquistar, ignoraba sus miradas dedicado a contemplar el bamboleo de la mar. Cuando inevitablemente el tesoro de todo pirata solía presagiar que mi parte del cofre frente a mi solía estar.

Ignorante fui durante años, el tesoro tuve por casi una década, frente a mi habían dos piedras verdes que me miraban con paciencia, si emitieran palabras me harían llorar, ya que años de sentimientos quieren demostrar.

No descanso en paz sabiendo que verdes y radiantes me han de mirar, que el mar no opaca su enorme intensidad, la luna ayuda en su alegre andar y el loco pirata sin más remedio logra naufragar, no quiere tierra quiere de por si el mar, el único lugar seguro para poder conquistar.

Un largo viaje tuve para andar, y cerca de la madrugada el barco arriba de la mar, me bajo del bamboleo que mis pies vieron avanzar, sin más reparo, sin más remedio que los recuerdos que mi mente ha de albergar.

La noche me dio un regalo, dos almendras color verde con la capacidad de mirar, más sinceras que el mismo Dios, más alegres que la misma mar.

Pienso en querer tenerlas, no quiero dejarlas escapar, quiero conservarlas, quiero volverlas a amar. Dos perlas, un tesoro que alcanzar, un vida larga…me consuelo con la mar.

 

 

 

Cristóbal Arrázola

Domingo, 21 de septiembre de 2008

22:36 hrs.

domingo 7 de septiembre de 2008

"Quizás"


Si la vida me diese otra oportunidad…cometería los mismos errores.

Si la vida me volviera a juzgar…no sería tan conciente.

Si la vida me dejase actuar…no sabría vivir.

Si hubiese sido más terco…no estaría escribiendo esto.

Si hubiese cuestionado muchas cosas…no confiaría en nadie.

        

Si quizás quisiera mejora mi vida, me quedaría callado. Pero el universo y sus ciclos hacen de mí la persona que soy, el mundo y sus polos me convierten en alguien distinto.

Con la claridad del cielo doy gracias, pero con el ahogo del mar me arrepiento.

Quizás un suspiro…

Quizás un lamento…

Quizás un te quiero…

Ya no sería un tormento…

…rimas consonantes

…de lunas amargas

…fueron mis amantes

… de noches muy largas.

 

 

Cristóbal Arrázola

Domingo, 07 de septiembre de 2008

23:33 hrs.

"Disparate"


La historia comienza así:

con relatos de delfines y marineros,

con una novia libre                                          y el novio                           cuatrero.

Historias que por millones de oro,

 plata y sombreros,

 destaca un niño que era solo,

que llevaba en el cuerpo

 

 UN GRAN LETRERO,

diciendo con palabras y                                                        gritos:

 

¡MADRE YO TE QUIERO!

 

 

 

 

 

Cristóbal Arrázola

Jueves, 12 de octubre de 2006.

10:57 hrs.

miércoles 13 de agosto de 2008

"Un latido, un lugar, un corazón"


No debería decirlo, pero me eres irresistible. Pienso en qué momento me dejaste de ser indiferente, y la verdad, no lo sé. Creo que siempre me importaste, desde la primera vez que te vi sonreír.

A veces pienso que con sólo mirarte el día será feliz, mas como todo va en contra de lo que pensamos, no es así. Si tú me miras, me alegras cada minuto y cada hora soy más feliz.

No entiendo cómo un latido puede decirme tanto, cómo es que cuando el corazón se acelera sé que eres tú. Qué es lo que pasa que si me muevo, mi corazón sigue saltando en el mismo lugar, cerca del tuyo, en donde nadie los puede parar. Se hacen independientes y no escuchan razones, mas sólo sienten y dan pulsaciones. ¿Sientes ese pulso?

Pregunto al aire, ya que las ondas emitidas te harán sentir…sientes mi corazón, esa es la respuesta.

No más respuestas ilógicas, los latidos no mienten, se llama ironía o verdades abiertas, da igual cuál es la solución, sólo digo que mi cara sonríe…con sólo mirarte.

 

Cristóbal Arrázola

Miércoles, 13 de agosto de 2008

23:35 hrs.

domingo 29 de junio de 2008

"No sé decirlo"


Mariposas en mi estómago hacen tierno el duro flagelo del amor, que penetra mi alma y genera en mis ojos una suave imagen de mujer perfecta para recibir el río de pasión que recorre mi cuerpo…

Podrían ser muchas combinaciones de palabras para el mismo significado, mas sólo quiero que sepas que no debes tomar mi mano, ya que una vez que lo hagas las cadenas apretaran fuerte cuando me quieras abandonar, y no quiero dañarte ni coartar tu libertad.

         Mas te espero seguro y sé que volverás, no quiero ser soez ni pecar de confianza, pero seguro estoy que la vida nos ha de juntar, y el pasado no penetra tu alma porque de él has de madurar. Y el presente se hace tan vago que ni el futuro haremos de pensar. El tiempo pasará tan rápido o lento como el quiera precisar, y seguro estará de darnos cobijo y abrigo para no quedarnos en sueños y vivir nuestra eternidad.

El mundo es nuestro aliado, aunque le gente no nos quiera mirar, lo natural y mundano nos ha de ayudar, sin duda alguna las fuerzas opuestas están a nuestro favor y luchan coquetas por una razón, que nuestra vida y nuestro corazón permanezcan juntos latiendo con un solo son, ni el ritmo ni la melodía serán importantes, si es que este músculo se vuelve constante.

Alegre gritan todos de vernos en espejos, y de ver nuestros ojos toparse perplejos, mirándose de frente declarándose amor por todos los universos, que vacilantes esperan el beso de estos dos adversos.

Ridículo es seguir en agonía por no atreverse a hablar, mas cuando sueltas emociones en direcciones adecuadas, generas en el receptor un especie de carcajada. Y te preguntarás de qué se ríe si hablo de corazón, y no te das cuenta que la risa es de emoción.

  

Cristóbal Arrázola

Sábado, 21 de junio de 2008

02:34 hrs.

domingo 8 de junio de 2008

"Inimaginable"

Contexto…fuera de sí.

Pretexto…ya no sé quién fui.

Inhalo…lo que alguna ves vi.

Exhalo…los residuos de un sinfín.

 

         Sujeto a una estable significación de eventos que subyacen por sólo ser observados, sin más penas ni glorias que estar presentes. Me siento subyugado por el hecho de existir y no causar irrelevantes acontecimientos que se guarden en la memoria del externo observador que manifiesta su descontento de la mirada y captado por centenares de neuronas para un solo evento.

 

CRISIS – IRA – IRRACIONAL

 

Objeto y sujeto ridiculizan mi ser animal que no saca su lado Homo Sapiens Sapiens y dejo las burlas entrar.

Intranquilo por saber que no estoy siendo el mismo que enfrenta problemas mayores de los que me aquejan pero que existen…me desconozco.

Tan sólo un hecho ficticio transportado a la realidad por mis emociones…

Inimaginable


 

Cristóbal Arrázola

Lunes, 05 de mayo de 2008

11:50 hrs.